Tantos años estudiando para trabajar, pero qué poco aprendí sobre quién era yo.
Recuerdo como si fuera ayer la siguiente dinámica de coaching que viví como coachee:
“¿Quién eres?” Me pregunta mi coach Marta
“Soy Elsa”. Contesté yo
“¿Quién eres?” Marta me vuelve a preguntar.
Yo sabía que Marta (mi coach) me había escuchado y entonces percibí que esperaba otra respuesta de mi y dije: “Soy Elsa, madre de tres hijos”.
“¿Quién eres?” De nuevo me pregunta Marta mirándome a los ojos.
Esa tercera pregunta empezaba a incomodarme, pero decidí responder lo primero que me vino a la cabeza: “Soy Elsa, madre de tres hijos y soy ingeniera”.
“¿Quién eres?” Me vuelve a preguntar seriamente mirándome a los ojos sin decir palabra.
Ufff esa cuarta pregunta llegó a mi corazón como una lanza, ahora escribiendo la recuerdo y siento aún el dolor que había dentro de mí. Yo me preguntaba ¿Quién soy? ¿pero quién soy? Y, decidí contestar: “Soy una persona que ha luchado toda su vida por llegar a ser alguien, y ahora no se quien soy”.
“¿Quién eres?” Marta pregunta mirándome a los ojos.
Ya con lágrimas en los ojos le contesto: “Una buena persona que tiene sueños e ilusiones por crear un mundo mejor”.
“¿Quién eres?” De nuevo me pregunta Marta con un tono más cálido.

